Caminando por Ciudad del Cabo

En la lejana y fascinante Sudáfrica existe una ciudad que nada tiene que envidiarle a las grandes capitales del mundo; Cape Town o Ciudad de Cabo. Esta ciudad se destaca del resto del continente por su apertura al turismo y sus evidentes signos de globalización.

Enmarcado entre las montañas que interrumpen majestuosamente el trazado urbano, el centro de esta ciudad invita a caminar.

Green Market

En el pleno centro de Ciudad del Cabo, en lo que años atrás fue un mercado de esclavos, se encuentra Greenmarket Square. En esta plaza se levanta cada mañana una explosión de color; ropa, tallados en madera, telas pintadas a mano, bolsos, calzado, música y todo tipo de artesanías y recuerdos de África son ofrecidos en puestitos por efusivos vendedores que se dan cita en este punto y buscan charlar con el turista con intensiones de venta previo paso obligado por el regateo.

También aquí confluyen los más variados artistas callejeros para completar una postal que nadie puede perderse.

Victoria & Alfred Waterfront

Es un sector costero emplazado en el puerto de la ciudad con una encantadora vista del mar y también de la montaña. Un popular centro turístico y comercial en el que entre otras cosas, podemos encontrar la boletería y puerto de partida con destino a Robben Island.

Además de entretenimientos para que los turistas y locales puedan disfrutar de hacer shopping, visitar museos y probar una amplia variedad gastronómica a orillas del mar, encontramos espectáculos, juegos para niños, gente haciendo fitness, el acuario, exposición y venta de artesanías varias y muchos souvenirs. Completan la escena una gigantesca rueda de la fortuna y la Torre del reloj.

Long Street

De día o de noche, Long Street fluye con la energía de Ciudad del Cabo. Además de la presencia de cadenas de comida rápida como Mc donalds, KFC, Nando´s, King Pie y otras tantas, esta popular calle del cabo ofrece innumerables opciones para degustar gastronomía internacional de lo más variada y clubes para tomar algún trago que entre sus ingredientes no puede omitir el tradicional Amarula (una crema de licor que se elabora con azúcar, nata y el fruto del árbol africano marula).

Para estar en el medio de esta locura nada mejor que alojarse en el Grand Daddy, un legendario y lujoso hotel con impactante y opulenta decoración y famoso por su terraza convertida en estacionamiento de trailers para vivir una estadía divertida.

El Sky Bar es muy popular entre los Capetonians durante los días de semana; se ubica en la azotea del hotel y completa junto a los trailers una imagen surrealista. En la planta baja, el Restaurante L’Apero es un lugar lujoso y cómodo con una selección de deliciosos cócteles y vinos.

Por. Cecilia Polinori

Alaska, ¡extrema en todos los sentidos!

Alaska es un destino que normalmente se piensa como muy frío, con nieve y blanco, pero en realidad tiene temporadas muy marcadas al igual que las demás ciudades de Estados Unidos.

Si decides ir en Verano hace mucho calor y puedes hacer actividades como remar en Kayak cerca de los fiordos, dar caminatas en el bosque o paseos en bicicleta, y si decides ir en invierno o en temporada de frío puedes hacer un tour para observar ballenas y osos, ir a los trineos que son jalados por perros y hasta ver las auroras boreales.

Los principales destinos de Alaska son Anchorage, que es la ciudad más grande, más no su capital, Denali National Park y Fairbanks. En cualquiera de esos 3 puedes encontrar una oferta turística muy amplia que seguramente cubrirá tus expectativas y hasta te quedarás con ganas de más.

Si te gusta la fotografía es definitivamente un destino obligado, ya que puedes encontrar paisajes increíbles que de hecho han sido locación para varias películas. Cuando estás allí, parece que estás en un set de grabación y que todo está perfectamente puesto para comenzar el rodaje. Es un conjunto de colores, texturas y formas que te darán excelentes tomas.

Una de las cosas más fascinantes y que creo que llama más la atención de los fotógrafos es captar las auroras boreales. El mejor lugar para verlas es Faibanks y la temporada es de Septiembre a Marzo, en esas fechas casi diario puedes ver alguna, aunque varía la intensidad y depende también del clima que te toque, porque si está nublado seguramente todas las auroras estarán sobre las nubes.

Para fotografiarlas ve preparado con un buen objetivo, si es posible gran angular u ojo de pescado, el ISO recomiendo ponerlo en 100 ó 200 y el tiempo de apertura del diafragma en 30”, que es lo que yo utilice, no olvides traer la pila bien cargada, que en ocasiones el frío y la larga exposición hacen que se agote más rápido.

El destino es ideal para todo fotógrafo, sin embargo, su oferta turística y hotelera da para unas vacaciones inolvidables, de esas que te piden no irte jamás de ahí e igualmente su gastronomía es toda una tradición y quizás para algunos es único en el mundo, pues te recomiendo comer hot dogs de carne de venado, salmón como uno de los alimentos que abunda en Alaska y si te sientes más aventurero, un plato de carne de ballena.

Alaska es sin duda un destino extremo, donde todos tus sentidos están puestos a prueba, hermosas panorámicas, aventura, descanso total y comidas exóticas.

Por. Paco Baeza
Fotografía: Paco Baeza

El Matterhorn: más allá de las nubes

Son las 4 de la mañana en México, una vez más me encuentro en el aeropuerto. Estoy esperando mi vuelo para ir a Suiza, en esta ocasión no visitaré el océano; sin embargo es la primera vez iré mas allá de las nubes, en uno de los picos más altos de Europa….

El Matterhorn

No visualizo cómo será el estar en su presencia, pero como siempre mi imaginación vuela mientras espero mis alas de acero, esas que me remontaran al cielo a cumplir un sueño más.

Zermatt es un pueblo al sur de Suiza situado, a 1620 metros sobre el nivel del mar, rodeado de 38 cumbres de más de 4,000 metros de altitud, siendo el Matterhorn o monte cervino la imagen característica de este hermoso rincón escondido en las montañas, frente a la más hermosa y fotografiada montaña del mundo.

El día amanece soleado a pesar de las predicciones de que tal vez este nublado, pero confío en que la suerte me acompañe y este despejado para poder cumplir mi sueño, estar cara a cara con el Matterhorn.

Y así tomamos carretera rumbo a Täsch el ultimo pueblo al que se puede arribar por coche en donde abordaremos el tren a Zermatt,

El camino que puedo decir, increíble, rodeado de montañas, bosques, y hasta la villa de Santa Claus, Si SantaCclaus, mentalmente hago mi cartita a Santa Claus, poder ver el Matterhorn, después de todo he sido una buena niña este año, bueno eso creo.

Y bien momento de abordar el tren a Zermatt, un trayecto de 30 minutos, ¡al fin! el tren anuncia su llegada a Zermatt, Dios no puedo contener la emoción, salte y corrí como loca fuera de la estación, no pude creer lo que vi, que afortunada soy.

La imponente cadena montañosa de los Alpes a ambos lados del pueblo, Si los Alpes, las casas con balcones de flores de mil colores, un paisaje que parece salido de un cuento, las calles hermosas, sin autos, el aire puro, frio pero el sol radiante, de pronto volteo a la izquierda y………… enmudecí, igual a la foto que mis padres me enseñaron de pequeña,

Majestuoso, imponente, hermoso, gigante, gallardo, y podría seguir diciendo adjetivos y ninguno podría describir con exactitud lo que vi, simplemente El, soberbio.

Llegamos a nuestro hotel jalando las maletas por todo el pueblo, pero que importa, si en cada paso descubro la belleza de este lugar, este rincón en las faldas de la montaña, este paraíso perdido en el tiempo y la blancura de la nieve.

Para nuestra sorpresa el balcón de nuestra habitación daba a la montaña, que espectáculo, simplemente una postal.

Cayendo el atardecer, la mitad del pueblo lleno de luz mientras la obscuridad devoraba la otra mitad del pueblo, el frio envolvió el pueblo y las notas del poema sinfónico “Noche en la árida montaña” de el compositor ruso Modest Mussorgsky resonaron con toda su fuerza y poder en mi mente, las viví y las cante, mientras en magistral paisaje parecía revivir cada nota y silencio, cada cadencia rítmica, pero lo mejor estaba por venir.

Estrellas cientos, miles, una alfombre de estrellas contrastando con el fondo montañoso, y ahí en silencio agradecimos Aurelie y yo el poder compartir una aventura mas, otro momento imborrable.

Al día siguiente, abordamos el tren para subir al Gornergrat que es el mirador que se encuentra a 3400 metros frente al Matterhorn, este tren, es el mas antiguo en su tipo en Suiza, construido en 1898 y también encontramos ahí el hotel construido a mayor altitud.

Empezamos el ascenso en el tren, envueltas en un mar de arboles a ambos lados del camino, el trayecto lleno de paisajes que quitan el aliento y no hacen dar gracias de ser habitantes de este hermoso planeta. lo esperado, la llegada a la cima, el blanco paisaje invernal, cara a cara con estos gigantes de nieve.

Y ahí mas allá de las nubes, altiva separada del resto su forma característica, el Matterhorn, un sueño, la libertad, la paz, no habrá palabras para describir estar ahí frente a frente.

Y comprendí que una amistad verdadera es para siempre, y que viviremos mil historias que plasmar en imágenes y palabras, gracias amiga por inmortalizar estos momentos con tu cámara para poderlos revivir una y mil veces y poder compartirlos.

Por. Esperanza Guerrero
Fotografía: Aurelie Cuttat y archivo

Utila, la isla pirata del caribe

-Es una isla de hippies. – me dijeron cuando la marqué en mi mapa como próximo destino de viaje. -¡Entonces es el lugar perfecto! – respondí, pues necesito de cosas simples; un traje de baño, un buen libro y naturaleza. Y no me equivoqué.

Tomé el Ferry que me llevaría a la isla de Utila en la ciudad de La Ceiba y luego de 45 minutos sabía que estaría disfrutando de mi paraíso caribeño. Lo que no sabía en ese momento era que además de una isla de hippies estaba próxima a desembarcar en una isla pirata.

Al igual que en las películas, comencé a divisar una fina línea en el horizonte y tuve ganas de gritar: -¡Tierra!
Mientras nos acercábamos, podía distinguir la variedad de colores de las casas cercanas al muelle, la gran cantidad de tuk tuks estacionaditos uno junto al otro, y a sus conductores mezclados con turistas prontos a zarpar rumbo al continente; a la vez que notaba en todos los tripulantes, cierta emoción que surgía de sus sonrisas.

La isla de Utila está ubicada en el mar Caribe a 18 millas (29km) del Puerto de La Ceiba, en Honduras. Mide solo 11 km de largo y 4 km de ancho, y está rodeada de gran cantidad de arrecife y proliferante vida marina. Forma parte de las Islas de la Bahía, junto a Roatán y Guanaja. La mayoría de la población nativa es de habla inglesa, sin embargo todos hablan español como segundo idioma.

Caminar por Utila es caminar en completa libertad, a cualquier hora, por cualquier lugar, sin miedo a nada. Allí no hay automóviles, solo circulan bicicletas, tuk tuks, cuatriciclos y carritos de golf. La única calle principal es angosta, sin vereda, una línea recta que se recorre de punta a punta de la isla en tan solo 10 minutos.

La sonrisa también se dibujó en mi cara. Bajé del ferry, tomé uno de los tuk tuk, llegué a mi cabaña, arrojé mis maletas sobre la cama; traje de baño, bolso, y salí inmediatamente a alquilar una bicicleta. Una isla paradisíaca no puede esperar, iba en busca de tesoros.

¿Y que encontré?, pues en la calle principal muchos bares y restaurantes, ninguno perteneciente a las grandes cadenas gastronómicas, sino más bien, negocios familiares y de distintos orígenes.

Los crepes deliciosos de Ocean´s Crepes, dulces y salados (¡les recomiendo el crepe de nutela!), apto para veganos; cocina argentina en Che Pancho, atendido por sus dueños Marcos e Irene, donde pude saborear después de tres meses de estar viajando por Centroamérica, las milanesas con papas fritas más deseadas de toda mi vida. -¿Cocina asiática?, -entonces rumbo a Funky Chicken Inn.

Ahora, si quieren un elegante lugar donde se combina la exquisita cocina italiana, con especialidad en pastas caseras, más los increíbles atardeceres en la isla; la cita es en Mango Tango (la imagen del atardecer fue tomada allí). -¿Comer como en casa de familia hondureña? – Pues las típicas y más ricas baleadas también están en la isla.

La noche de Utila tiene su encanto, bares a orilla del mar, tragos y música, risas en todos los idiomas, y no necesitas demasiada producción, una camiseta, un short y ganas de disfrutar.

Si bien la comida es un tesoro en Utila, ahora pasemos a lo que marca un antes y un después para los que aman el buceo.

“Utila, sin duda alguna, es el mejor lugar del mundo para bucear. Personalmente viví la experiencia de bucear junto al increíble tiburón ballena, en definitiva los utileños tienen en sus manos la joya del caribe”. Estas fueron las palabras del delegado de la ONU Ramsey, luego de declararse a Utila como el mejor lugar de buceo del mundo.

-¿Qué más puedo agregar? Que en la isla hay muchos centros de buceo, con presupuestos para todos los gustos e instructores profesionales que ofrecen cursos PADI y SSI desde principiante hasta niveles profesionales. Las escuelas cuentan con hostel para albergar a quienes deseen conseguir su máxima estrella: bucear en el más sorprendente arrecife de corales del mundo.

Entre nosotros, esta es mi cuenta pendiente para volver a Utila nuevamente.

Mientras, elegí dedicarme a recorrer el paraíso: visitar las Cuevas, penetrar sus bosques con el mejor guía que se pueda encontrar, Max, nativo de la isla, un ser único y conocedor de cada metro cuadrado del lugar. Pasar tardes enteras disfrutando de la arena blanca y de la calma del mar, matizando con algunas sumergidas con snorkel en Coral Beach Village Resort , un lujoso hotel al que se accede gracias una lancha que sale cada media hora sin costo alguno. Visitar el museo Jade Seahorse Utila, un lugar exóticamente bello, decorado íntegramente con vidrio y cerámica entre otros materiales, y lo mejor es que puedes hospedarte allí.

La frutilla del postre son los Cayos (o Cayitos) del suroeste de la isla. Una pequeña colección de pequeñas islas, algunas solo 100 pies de ancho y 1-2 pies sobre el nivel del mar. La mayoría de los cayos son privados, pero varios de ellos están abiertos a los visitantes.

Entre paréntesis les cuento que Utila cuenta con variadas ofertas hoteleras para todos los gustos y bolsillos, además de un banco y un pequeño aeropuerto.

Volver a tierra firme tuvo que esperar dos días más de lo previsto debido a una tormenta tropical que no permitió la salida del ferry. Sentí que era un regalo más de esta aventura.

Regalo que aproveché entre otras cosas, alquilando junto a unos amigos la pequeña sala de cine de la isla por unos cuantos dólares que juntamos entre todos. Lluvia, cine, popcorn y algunas cervecitas.

La gente de Utila es cálida, amable, generosa, y comprometida totalmente a que los turistas disfruten una estadía inolvidable en la isla. Un día charlaba con unos lugareños y me comentaron: -en Utila puedes ser quien realmente eres, sin problema. Y sí, así es, sin duda. Seguro esta es la parte hippie que me mencionaron alguna vez.

Cuando por fin llegó la hora, ya embarcada, volví la mirada a ese pequeño gran paraíso y grité: -¡Volveré, y quizás me quede para siempre!

Como el buen capitán Jack Sparrow dijo alguna vez: “Esto no puede ser un sueño, porque si lo fuera, habría ron”. Pues Utila amigos, es una pequeña gran isla, un gran sueño, con grandes tesoros y…. ¡mucho ron!

Por. Fabiana Volfenzon
Fotografía: Fabiana Volfenzon

El Sunzal, la playa para hacer surf

El Sunzal es un complejo de playas del Departamento de La Libertad (El Salvador), ubicado a 45 kilómetros de la capital San Salvador por la vía del Litoral. Un paraje insuperable para practicar el surf.

Estas playas son consideradas como las mejores del mundo para hacer surf, el oleaje del océano Pacifico es ideal para este deporte extremo y es visitada por turistas expertos durante todo el año.

Qué hacer

Este mar adornado de rocas y sus playas de arena oscura y piedras, es muy particular, por él desembocan varios riachuelos que se convierten en una aventura cruzarlos al caminar por allí. Es por ello, que El Sunzal es una parada obligatoria para el turismo de aventura, donde también se practican el futbol de arena, snorkeling, pesca deportiva y buceo.

Esta playa es el escenario de campeonatos de surf y sede del Circuito Latinoamericano de Surf desde el año 2005, donde compiten los mejores deportistas latinoamericanos.

Asimismo, la playa se convierte en un espacio para disfrutar una experiencia del surf nocturno como parte de la interesante aventura que comienza al atardecer.

Qué ver

También es un lugar para disfrutar de los atardeceres resplandecientes y las imponentes olas que pasan con tanta fuerza en un mar oscuro e infinito, allí se puede apreciar de las playas adyacentes como la de El Tunco con acantilados exuberantes que hacen parte del atractivo turístico.

El Sunzal cuenta con una amplia oferta hotelera donde se pueden encontrar resorts y hoteles de varias categorías, todos con vista al mar. También está la opción de hostales y zonas para hacer camping.

A partir del mes de noviembre hasta abril se puede encontrar ostras, langostas y crustáceos que se convierten en la preparación de exquisitos platicos que ofrece una diversa oferta de restaurantes de la zona.

Otra de las actividades turísticas que puedes disfrutar es haciendo ecoturismo en el Parque Nacional Walter Thilo Deininger, una de las zonas naturales protegidas más importantes de El Salvador. Cuenta con un área de 732 hectáreas de árboles siendo el hábitat de aves, reptiles y mamíferos. Este lugar alberga quizá el árbol más antiguo del mundo, con 1000 años de edad que lleva el nombre Walter Thilo, un alemán filántropo que se enamoró de El Salvador.

Datos útiles

Para visitar la playa El Sunzal, ten en cuenta que está muy cerca de su capital San Salvador, se puede ir en transporte público por la ruta 102 – A que hace el recorrido desde la Ciudad Puerto de La Libertad hasta El Sunzal y el costo del pasaje oscila entre los US$ 0,75 a US$ 1 o en vehículo particular, que debe parquearse en los estacionamientos adecuados, ya que en la playa no es permitido entrar en ningún tipo de vehículo.

Por. Catalina Martínez
Fotografía: Julián Roberto Soria O, Catalina Martínez y Quincho Aragón

Blanes, simplemente bella

La región de Cataluña/Catalunya reúne en la costa del Mediterráneo a hermosas ciudades desde Barcelona y hasta Girona. Comunicadas entre si a través de modernas autopistas y trenes de primer nivel.

Durante todo el trayecto el recorrido ofrece una visión sin igual hacia el mar, donde la mirada se pierde en la extensión de las aguas que bañan las costas de esta región de España.

Aproximadamente a una hora de distancia en tren o autobús, desde el Aeropuerto de Barcelona y la terminal de trenes, llegamos a Blanes. Una péquela ciudad de 40 mil habitantes aprox, con una fuerte corriente migratoria de países asiáticos, y especialmente de América del Sur y Centroamérica.

Un escenario de bellos paisajes de montaña que combina la tranquilidad de un pueblo de pescadores del Mediterráneo y la relación de servicios de alojamiento, hoteles, camping, jardines para paseos y lugares históricos. Blanes, está lleno de recuerdos de tradiciones, monumentos y cuenta con el jardín botánico más importante de la Rivera del Mediterráneo.

Este pueblo de la Costa Brava denominada en tiempos romanos como Blanda, cuenta con los mejores destinos turísticos para disfrutar de la playa en todo su esplendor.

Qué visitar en Blanes

En Blanes puedes hacer ecoturismo visitando los jardines botánicos de Marimurtra y Pinya de Rosa al cual se accede caminando o a través del llamado carrilet o trencito. Allí podrás encontrar una gran variedad de especies endémicas y vistas panorámicas de gran valor natural.

Para disfrutar de la playa puedes acceder a Sa Palomera un islote de la Costa Brava donde se encuentra el monumento o Portal de la Costa Brava, que cuenta con un extraordinario paisaje y playas sin iguales.

También podrás visitar monumentos históricos y arquitectónicos como la iglesia de Nuestra Señora de la Esperanza situada en el corredor que lleva al Jardín Botánico. Santa Bárbara cuya característica es la Capilla catalogada por los expertos como perteneciente al Romanticismo del siglo XII. La tradición explica que desde el campanario de la ermita, se alertaba a los habitantes de la presencia de los enemigos motivo por el cual Santa Bárbara fue considerada “Protectora de la Villa”.
“El Vilar, su nombre original es Santuario de la Sagrada Imagen del Vilar, se localiza a 4 kilómetros del centro de Blanes y es un importante centro de distracción. La imagen de la Madre de Dios del Vilar jugó un rol preponderante en época de la invasión francesa. El pueblo de Blanes agradecido por sus favores renueva cada domingo de octubre los votos de fervor en un acto solemne con la participación de lugareños y turistas.

Otros atractivos turísticos en Blanes

El Teatro de la Ciudad, los Fuegos de Blanes “Concurso de Fuegos de Artificio de la Costa Brava, que comenzaron en 1906. Se interrumpen en 1936 a causa de la Guerra Civil, reanudándose en 1944 y continúan hasta hoy.

Oferta turística

El clima de Blanes es excepcional para todo turista que desee disfrutar de las actividades al aire libre durante todo el año, como los deportes extremos, turismo de playa y ecoturismo.

Para los viajeros deportivos Blanes ofrece la Ciudad Deportiva, siendo un complejo de pistas para Futbol, gimnasio, Patinaje, entre otros. Así como la opción de aventura extrema como Vela.

Igualmente, este destino también ofrece una variada oferta turística para el turismo familiar en espacios naturales, parques y espacios para el ocio y el entretenimiento ideales para las vacaciones.

Por. Julián Roberto Soria Olivera
Fotografía: Julián Roberto Soria y Jacob García

Las cuevas de Batu, el tesoro de Gombak

En el Sudeste Asiático existe un crisol de junglas, ciudades y playas en el que se funden la cultura china, india, británica, persa y árabe: Malasia, tierra de los contrastes armoniosos.

Así como cultura nace de esta convivencia de etnias y religiones, su paisaje se caracteriza por la integración armoniosa entre la urbe y la naturaleza. Aquella tarde que me entere de las cuevas de Batu me encontraba en Kuala Lumpur, hogar de las Petronas. Me sorprendió descubrir que a tan solo media hora de ese alborotado bullicio de edificios hubiese una serie de templos hindúes custodiados por una gigantesca estatua dorada, cientos de monos y millones de murciélagos. Sin pensarlo dos veces, decidí ir por mí misma a ver de qué se trataba.

Las cuevas se encuentran en el distrito de Gombak, a tan solo 13km del centro de Kuala Lumpur. Llegar a ellas es una simple tarea: debemos dirigirnos la estación de KL Sentral y abordar el KTM Komuter hasta la parada de Batu Caves.

La jornada en total tarda una media hora, y tras caminar unos metros nos encontraremos con los gigantescos 272 escalones custodiados por el dios hindú de la guerra, Murugan. Este gigante dorado, quien sostiene su lanza observando a los fieles y turistas desfilar por la entrada, produce un extraño contraste entre los colores vividos de los santuarios que crecen a sus pies y el abundante verde que crece a sus costados. Me quede boquiabierta mientras el santuario hindú más popular fuera de la India me daba la bienvenida. No pude evitar preguntarme que tan distinta habría sido la imagen con la que los Temuan, pueblo indígena de la región, se encontró cuando descubrieron las cuevas hace cientos de años. En aquel entonces, las mismas no eran más que un lugar para protegerse de la lluvia, y se mantuvieron así hasta que en 1860 los pobladores chinos comenzaron a extraer el guano que había dentro de ellas.

Recién en 1891 esta montaña de piedra caliza se convirtió en un lugar sagrado tras construir su primer templo. Desde entonces, cientos de devotos peregrinan a su entrada todos los años para el festival de Thaipusam. Aquí honraran al dios de la guerra, Murugan, realizando ofrendas, rezos y desfilando con múltiples lanzas clavadas a lo largo de todo el cuerpo. Cuando yo las visite en pleno septiembre el panorama era menos extremo, pero igualmente fascinante: hombres de tez oscura se pintaban la cara de blanco y exhibían sus barrigas tapadas en túnicas, mujeres con frentes de puntos rojos vendían collares de flores amarillas, el humo de los sumerios tapaba el aire, dioses mitad animal se asomaban bailando en los techos de los templos. Pero ninguno de ellos era la atracción principal: a los pies del dios Murgaran, columpiándose en los árboles, hurgueteando en la basura, paseando sus familias por las escaleras; no importa el lugar o a la altura, ahí estaban para maravillarnos los macacos, principales residentes de las cuevas de Batu.

Los monos se dejaban fotografiar desde una distancia cuidadosa, y rompían el tratado de amistad amenazando con los dientes cuando un turista se les acercaba demasiado. Paseaban solos, en busca de comida y fotos, o con sus pequeñas crías colgando de su abdomen. Son ellos los que hicieron fácil la caminata por los 272 coloridos escalones hasta la entrada de la primera cueva, la cual realice cubierta por las túnicas que las mujeres hindúes me ofrecieron para volver más modesta mi vestimenta.

Llegar a la cima significo dar un paso dentro de la monstruosa cueva que esconde el templo. Con una abertura en el techo que la llena de luz y las estalactitas de piedra caliza de 400 millones de años de antigüedad amenazando en lo alto, la cueva está decorada con esculturas hindúes, y a sus costados los devotos descalzos realizan extensos rituales entre baldes de agua, humo y pinturas de cara. No comprendí ni lo que decían ni el porqué de lo que estaban haciendo, pero su silencio pacífico y la concentración de su sacerdote me contagio un poco de la magia sagrada que se estaba apoderando de ellos. Al llegar al final de la cueva hay una nueva serie de escalones, donde desde la apertura en el techo se columpian sobre lo que queda del templo los mismos monos que me recibieron en las escaleras.

Una vez terminada la visita por la cueva principal es necesario volver a los escalones principales y descender un poco, para luego desviarnos y dirigirnos a la segunda parte de la aventura. Aunque la entrada al templo es gratis, aquí tendremos la oportunidad de abonar 30MYR a cambio de una excursión por la Cueva Oscura, que no esconde figuras religiosas, si no cientos de murciélagos. Mientras nos aventurábamos en las tinieblas, quedaron atrás los ritos para volver protagonista a la fauna y flora del lugar. Cabe aclarar que aunque disfrute de esta actividad, recomiendo dejarla de lado para todo aquel viajero que este con poco tiempo, tenga un olfato sensible, ya halla recorrido otras cuevas o necesite ahorrar dinero.

El recorrido toma cerca de una hora y se realiza en un grupo pequeño guiado por un experto, con el olor de los murciélagos acosándonos las narices y sus chillidos permanentes en el techo. Cerca de la mitad del camino se nos pidió que apagáramos las linternas y nos quedáramos quietos: era imposible ver hasta la palma de nuestras manos, dentro de la cueva reinaba una noche eterna. Nuestra guía nos explicó sobre la historia de las cuevas y nos ayudó a divisar a los pequeños habitantes de esta húmeda oscuridad: gusanos, arañas y cerca de un millón de murciélagos.

Cuando la luz del sol volvió innecesarias nuestras linternas llego el final del recorrido y el momento de regresar. Despidiéndome de los monos y devolviéndole las túnicas prestadas a las mujeres de la entrada, le di un último vistazo al gigante Murugan antes de salir por la reja. Dejaba atrás un lugar que inesperadamente había sido el paquete completo: animales, religión, historia y naturaleza. Es en mi opinión esta fusión de perfecta de elementos, combinados con su bajo costo y su fácil acceso, lo que convierte a este maravilloso lugar en una de las mejores atracciones que hay en Kuala Lumpur.

Por. Micaela Chutrau
Fotografía: Micaela Chutrau y archivo

Jujuy y sus cerros de colores

Emprendí mi viaje al norte de Argentina, a esa tierra que hacía tiempo me invitaba a conocerla, precisamente mi viaje llegó a la provincia de Jujuy.

Desde Buenos Aires y las provincias del centro del país se llega por las rutas nacionales: 9, 34 y 40; y por vía aérea hay vuelos directos de la ciudad de Buenos Aires a la ciudad de San Salvador de Jujuy, capital de la provincia, con dos horas aproximadamente de duración.

Para comenzar con el recorrido turístico, lo comencé visitando San Salvador, ubicada a 1.259 metros de altura entre el río Grande y el río Chico ó también denominado Xibi Xibi. Vale destacar que Jujuy se divide en cuatro regiones que por sus características geográficas y culturales, brindan al turista la posibilidad de vivir cuatro experiencias únicas y distintas.

Una de ellas es “La Quebrada”, tierra rica en historia y tradiciones, muchas de las cuáles se remontan a los tiempos precolombinos; otra región es denominada “La Puna” con sus desolados y espectaculares paisajes que recuerdan la superficie lunar e incluyen inmensos salares; “Los Valles” con su vegetación exuberante y el río cristalino que atraen a centenares de personas que llegan para acampar y disfrutar de las lagunas y diques. Y “Las Yungas”, selva de altura, cubierta de nubes durante el verano y comienzos del otoño, ofrece diferentes accesos a quiénes quieran internarse y desde los oscuros senderos “sentir” la selva.

Humahuaca, Purmamarca, Tilcara, Maimará son algunas de las localidades que integran el área de La Quebrada, caracterizada por su “Cerro de los siete Colores” ubicado precisamente en Purmamarca o también llamado “pueblo de la tierra virgen”.

Este pueblito se encuentra a 65 Km. de San Salvador y a 2.100 metros de altura; es de origen prehispánico y en los últimos años ha crecido bastante sumando nuevos hoteles y restaurantes. En él se puede disfrutar del paisaje realizando trekking, cabalgatas ó excursiones de turismo contemplativo por el lecho del río homónimo, o por el “Paseo de los Colorados”.

La accidentada topografía que rodea la Quebrada determina zonas climáticas bien diferenciadas: durante el día se registra una elevada temperatura (38º C), mientras que por la noche la misma disminuye considerablemente (-10º C) variando según la época del año.

Dada la altura a la que se encuentran los lugares turísticos, se recomienda caminar con lentitud, para evitar cualquier tipo de malestar ocasionado por la gran disminución del oxígeno, que hace que las personas se “apunen” (significado que hace referencia al mal de altura).

Las provincias del norte de Argentina tienen un calendario de fiestas tradicionales, que es uno de los incentivos turísticos más interesantes de otra de las localidades conocida cómo Tilcara. Esa Tilcara carnavalesca que tiene espíritu de alegría durante todo el año, por su tradicional carnaval realizado durante los meses de febrero o marzo, donde recurren miles de visitantes.

Según la tradición una vez por año durante el carnaval de Jujuy entierran al mal; según la creencia popular para que el universo tenga armonía entre los seres de arriba y los de abajo, hay que dejar que estalle el caos. Entonces el diablo sale de las entrañas de la tierra y permite que la gente haga lo que quiera durante una semana, después del entierro la vida vuelve a su rutina diaria.

También merece destacarse la adoración a la“Pachamama” ó Madre tierra, tradición que se realiza en todo el norte. Sin duda la más popular de las creencias de los pobladores que ancestralmente ocuparon estas tierras y que aún sobrevive con mucha fuerza.

La ceremonia se realiza cada 1º de agosto en agradecimiento a la tierra por sus frutos; por eso se le da de comer y beber el primer bocado de una gran comida, hojas de coca, chicha, alcohol y cigarrillos. La manera de hacerlo es depositarlo en un pozo en la tierra que luego se tapa con una piedra blanca para identificar el sitio el próximo año.

Para continuar con mi recorrido viajero, es necesario remarcar que la “Quebrada de Humahuaca”, se encuentra situada a los 2.936 metros sobre el nivel del mar, es vislumbrante, se destaca por su belleza paisajística y su rico patrimonio cultural; la cuál fue declarada en el año 2003 “Patrimonio Natural y Cultural de la Humanidad” por la Unesco.

Cada lugar posee un encanto y atractivo propio que se entremezcla con los sabores y aromas provenientes de la gastronomía, fruto de su cultura. Es así que las comidas típicas del noroeste argentino están preparadas con recetas que pasaron de generación en generación, desde las épocas aquellas en donde cada región sólo contaba con alimentos de producción local y con aquellos que se podían conseguir gracias al “trueque” (termino conocido cómo la acción de intercambio de objetos ó servicios sin que intervenga el dinero), con habitantes de otras zonas cercanas, con diferentes climas.

Podrá degustar sabores que mezclan el maíz, insumo ancestral de los incas, con diferentes preparaciones culinarias; cómo así también las humitas, tamales y preparaciones andinas serán seguramente de su agrado. Pero si la carne es de su preferencia podrá disfrutar de la sabrosa carne de llama, tan exquisita.

Una paleta de colores que abarca mil tonos de ocres, verdes, rojos y azules; un festival de aromas y sabores; un concierto constante de pájaros, viento y silencio; un escenario que contempla todas las texturas; sus increíbles artesanías eso es el noroeste Argentino.

Por eso no dude que en toda la provincia de Jujuy, desde su capital a sus pueblos o ciudades que la integran, hará que tengan la mejor estadía.

Por. Ivana Bordino
Fotografía: Augusto Sarita, Ivana Bordino, Luca Galuzzi, Lahi y Kevin Zaouali

Iquique: entre el desierto y el mar

Iquique, situada en la Región de Tarapacá (Chile) es conocida como “lugar de descanso o de sueños”, con un excelente paisaje entre el desierto y el mar, que sin duda es un atractivo turístico único en el planeta.

Con un clima desértico costero de 24 ºC a los 11 ºC de fuertes vientos por la Corriente de Humboldt, un cálido sol de cielos nublados que es considerada la ciudad costera más calurosa y húmeda de Chile.

El turismo en Iquique es una de las actividades más importantes, sus atractivos turísticos son las hermosas playas del Pacífico, un balneario en medio de la ciudad apto para los bañistas y una vista desértica sin igual, y la arquitectura colonial de la ciudad donde se encuentran los museos, restaurantes y hoteles boutique.

El turista que visite Iquique podrá disfrutar de la Playa Cavancha, de arenas blancas ideal para la práctica de los deportes náuticos, para todos los viajeros de aventura que desean hacer bodyboard, surf, widsurf, así como esquí acuático y velerismo.

También podrás visitar de Skate Park, uno de los parques más grande de América con zonas para ciclistas para quienes gozan haciendo acrobacias en dos ruedas, asimismo, este parque se encuentra en Playa Brava con vista al mar.

Y si tu interés es el de hacer turismo en familia, está el Parque Temático Cavancha, ubicado en una de las avenidas costeras de Chile, donde se puede disfrutar de juegos didácticos en medio del paisaje natural del santuario de los Yacaré con piscinas silvestres con animales marinos.

Además, para los turistas culturales, se encuentran la extraordinaria Catedral de Iquique, una construcción del siglo XIX con estilo neoclásico italiano y una forma rectangular y una bóveda azul adornada de estrellas doradas y los museos de la ciudad como el Museo Municipal, Naval de Iquique, Histórico Militar y del Mar, donde podrás conocer la historia de Chile y de esta extraordinaria región del norte.

Por. Catalina Martínez
Fotografía: Ana Luisa Sepulveda, Juan Jaeger – Sernatur y archivo

Aruba, en el corazón del mar Caribe

Aruba, una de las más bellas islas caribeñas, constituye un paraíso en miniatura, porque la generosidad de Dios al premiarle con tantos atributos ha hecho de este pequeño terruño el rincón ideal para descansar, divertirse y disfrutar. Justicieramente ha sido llamada la “Isla de la Felicidad”.

Situada a 24 kilómetros de las costas de Venezuela, esta pequeña isla – descubierta en 1499 por el español Alonso de Ojeda- pose una cultura su géneris, donde se mezclan los ritmos africanos, la afabilidad de sus pobladores y la sobriedad flamenca de sus conquistadores.

Por ser Aruba una colonia de los Países Bajos, la arquitectura de sus calles se asemeja a las grandes ciudades europeas, diferenciada sólo por los alegres y encendidos colores de las casas y edificios que se levantan Oranjestad, capital de esa romántica isla.

Además, posee hermosas playas de fina arena y tranquilas aguas color azul zafiro, bordeadas por palmeras; un cálido y saludable clima, inigualables paisajes exóticos, una gran cantidad de tiendas, terrazas, cafés y restaurantes atendidos por gente amable, capaz de comunicarse en inglés, español, holandés, francés y en papiamento.

Aruba es la menor de las islas que conforman el llamado grupo Leeward, en las Antillas, al cual pertenecen también Bonaire y Curaçao y al que se le denomina también “Trío ABC”. Su oferta hotelera se ajusta a todos los presupuestos y satisface las posibilidades tanto de los más adinerados como de aquellos que pese a sus moderados ingresos sueñan con disfrutar de unas inolvidables vacaciones.

Razones para visitar a Aruba

Son muchas las razones para visitar a Aruba: sus bellezas naturales, sus históricos paisajes arquitectónicos, la amabilidad de su gente, su organizada infraestructura turística y el abanico de posibilidades recreativas que ofrece: windsurf, submarinismo, jugar al golf, montar a caballo o pasear.

Los amantes de la playa tienen varias para escoger: Arashi Beach, Malmok Beach, Hadicurari, Palm Beach, Eagle Beach, Manchebo Beach, Druif Beach, Surfside Beach y Sonesta Island, Mangel Halto, Rodgers Beach y Baby Beach; todas caracterizadas por la calidez de sus aguas y la blancura y suavidad de su arena.

Aquellos que gustan de la vida nocturna se sentirán complacidos cuando asistan a los regios espectáculos al estilo de Las Vegas que allí se presentan; o pueden probar su suerte en los casinos.

Por encontrarse fuera del “cinturón de huracanes” las posibilidades de que Aruba se vea afectada por un ciclón o tormenta de gran magnitud son escasas y la frecuencia de las lluvias es muy baja.

Algunos sitios turísticos

Si eres amante de la cultura, cuando estés en Aruba no dejes de conocer los clásicos e históricos museos: el Arqueológico, el de Historia y el Numismático.

Otros atractivos turísticos que posee son la famosa Piscina Natural, un embalse secreto, encerrado por rocas; el Parque Nacional, donde podrás contemplar pinturas rupestres y la gran variedad de plantas y especies nativas, así como Puente Natural, uno de los de mayor longitud en el mundo, formado a base de caliza coral.

¡Anímate!

Si no has visitado Aruba, planea pasar allí tus próximas vacaciones y conoce la diversidad cultural que allí coexiste, donde convergen mitos, leyendas y los idiomas propios de cada potencia colonizadora.

Además, disfruta en esta romántica isla de la amplia oferta de platos exóticos locales, donde se combinan los colores y aromas típicos de los frutos de mar con los de la mejor cocina internacional.

Por. Sarah Pérez Barnes